''No necesito a nadie, pero a veces te extraño. Me paso la vida escuchando a
otros: los problemas de otros, las alegrías de otros. Soy un inmenso receptor
de emociones ajenas... y casi con ironía no puedo aprehender ninguna de ellas.
Me pasan por al lado, me rozan siquiera. Pero ningún sentimiento penetra. Puedo
sonreír, puedo ir a un hotel, puedo hacer el amor. Puedo imaginarme que está
todo bien pero sé que salgo de la burbuja y todo cambia. El mundillo feliz que
había creado se desvanece y da lugar a mi realidad distorsionada. Sí, tenías
razón, tengo muy distorsionada la visión.''
No hay comentarios:
Publicar un comentario